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jueves, 13 de enero de 2011

Diarios 1925-1930


Desde hace un tiempo no escribo nada nuevo en el blog, pero últimamente estuve viajando con el libro, leyendo un poco por todas partes. El diario en si, de Virginia Woolf es una edición de tapa dura de Siruela, cara, pero de buen papel, con buenas notas, en fin, como es siempre Siruela. La traducción es de Maribel de Juan, una española, supongo, porque si uno lee en voz alta, suena un poco solemne y a doblaje. Pero igual así, creo que esta bien, porque toda traducción tiene que balancear la idea de los localismos versus universalismo, así que prefiero esta opción (supongo que existe por mercado) antes que un montón de localismos españoles. Además como los Diarios tienen bastantes décadas, el lenguaje no queda mal. Igual me intriga ver la edición en Inglés. Bueno hay varias cosas de los Diaros, primero, que mucho se pierde por referencias a personas que Virginia seguro conocía, pero que entran y salen de su vida, sin que nosotros sepamos mucho,por eso las notas bien completas del final del libro son buenas para entender quien es quien. Me cuesta pensar en palabras que puedan describir el sabor del libro, en una parte virginia se lamenta porque no puede escribir los hilos del pensamiento, y atada al lenguaje tiene que buscar que decir y como armar las oraciones. En otras partes describe como se enfoca en Al faro o como le van a los libros que publicó, me sorprendió lo susceptible que era a la recepción de la crítica y a la opiñón, ahora barata, de algunos periodistas, hasta habla bien del periodismo, supongo por Leonard y los diarios y revistas que tuvieron. Es curioso posaba para Vogue y le acomplejaba la moda, sufría por no poder vestirse como quería, un sombrero que no le quedó tan bien,etc. Un poco mas adelante aparece Vita, que vuelve de un viaje largo de persia, y entonces ella empieza a enamorarse y uno puede leer como ella va cambiando de preocupaciones, como dedica mas tiempo, y hasta se confiesa, mi imagen mental de ellas dos, con vestidos y tapados largos, yendo en el auto de Vita a una fiesta me parece super divertida y hasta canchera. Hay tantas cosas en esos diarios, es raro poder leer una vida ... en una parte piensa sobre el futuro de los diarios, y ya en 1926 no pensaba sobrevivir a Leonard,escribe queharia Leonard con los diarios, es raro leer que ella cree que no los quemaría, que los guardaría hasta que fueran publicados, y que así fue, que los tengo aca al lado. A medida que pasa el tiempo, voy queriendo mas a Leonard, ella realmente lo necesitaba, le tuvo paciencia, lo acompañó, pero ella es exepcional. Hay tantas cosas que no puedo conectar bien en un párrafo, Nessa, los apóstoles de Bloomsbury, los perros, las fiestas, los escritores que conoce.




Algo común y curioso a las biografías, pero quizás por ella, que si fuera otra persona sería distinto, es entender que no hay un clímax, que los días le pasan como a nosotros, algunos con menos recuerdos, que esos estados mentales que duran un segundo, y otros con el entusiasmo de haber redescubierto alguna euforia,etc. Es raro, la mujer que leo, su vida la paso como hojas de un libro y que al final ya lo sé, y de esa conciencia, solamente queda lo que podamos simular.

lunes, 16 de agosto de 2010

Junichiroo Tanizaki: El elogio de la sombra



Junichiroo Tanizaki 谷崎潤一郎 1886 - 1965 escribió en 1933 este breve ensayo: El elogio de la sombra. Traducido y editado por Siruela, la editorial española fundada por el Conde Siruela, que siempre fue elegante, de buen gusto, de papel bueno y amarillo; todos sus títulos merecen ser publicado. En este caso es la única edición del libro en español.

Tanizaki hace un repaso de la estética japonesa, del lugar de la luz y la sombra en la arquitectura y la decoración en occidente y en Japón. Su tesis es que la luz, valorada en occidente, de origen divino, representa lo bueno, lo conocido, lo claro, lo verdadero, mientras que las sombras, lo siniestro, lo oscuro, lo demoníaco,etc. En cambio en Japón la sombra no es juzgada negativa, mas bien todo lo contrario. Tanizaki afirma que es justamente porque la oscuridad tapa y esconde a algunos objetos que los vuelve mas bellos. Repasa la diferencia entre un Tokonoma en penumbra y uno iluminado, analiza el lacado, el raro brillo de la cerámica en semiluz y hasta los baños en la noche o los techos de las casas japonesas. No se si siempre occidente tuvo mal visto las sombras, los retratos del siglo XVI y XVII parecen bien oscuros y algunos solamente muestran el rostro y el cuello, de todos modos es evidente que nuestra concepción moderna de iluminación tiende al exceso de luz, en vez de iluminaciones tenues o laterales.

Su amor por lo tradicional es evidente, la occidentalización no lo asusta, pero lo lamenta. Tanizaki esta lleno de ese espíritu propio de Japón, de los detalles elaborados.

Es un libro cortito que vale la pena.