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jueves, 15 de noviembre de 2012
Fernando Pessoa: Anotología Poética
Llevo un tiempo leyendo menos. No se bien porqué. Pero hay un libro al que siempre vuelvo. Lo leí varios veranos. Es un antología de Pessoa de la editorial Argonauta. Es la primer editorial que tradujo a Pessoa al español en Latinoamérica. La traducción es del poeta argentino Rodolfo Alonso. El formato del libro es igual al resto de los libros de argonauta, papel tipo madera en la tapa, hojas muy blancas, tipografía negra y a veces roja. La antología incluye poemas de Pessoa y de tres heterónimos suyos: Álvaro de Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis. Cada uno tiene un forma de escribir y una personalidad distinta. Álvaro de Campos es un escritor moderno, que si no me equivoco vive en Londres, su estilo es mas vanguardista. Alberto Caeiro, es un poeta de la naturaleza, escribe poemas porque no tiene otra manera de transmitir lo que siente sin pasar por el artificio de la escritura.
Ricardo Reis es mas neoclásico, sus poemas toman temas de la literatura latina y griega, y referencias a su mitología. de los tres heterónimos, y de los poemas propios de Pessoa, Ricardo Reis es el que mas me gusta y al que mas releo. No tiene pretensiones, tiene un actitud casi inhumana frente a la vida, no es espera nada de las cosas, no quiere nada, solamente esta ahí existiendo. Hay varios poemas que me gustan, pero uno me sorprendió mas que el resto, quizás porque en el fondo encierra una idea que tenía desde hace un tiempo, pero no racionalizada:
XXXIX
El misterio de las cosas, donde está?
Dónde está que no aparece
Por lo menos a mostrarnos que es misterio?
Qué sabe el río de eso y qué sabe el árbol?
Y,yo que no soy más que ellos, qué sé de eso?
Siempre que miro las cosas y pienso en los
hombres piensan de ellas
Río como un arroyo que suena fresco entre las piedras
Porque el único sentido oculto de las cosas
Es que no tienen ningún sentido oculto
Es más extraño que todas las extrañezas
Y que los sueños de todos los poetas
Y los pensamientos de todos los filósofos,
Que las cosas sean realmente lo que parecen ser
Y no haya nada que comprender
Si, es lo que mis sentidos aprendieron solos
Las cosas no tienen significado: tienen existencia.
Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.
No se francamente como Pessoa pudo escribir algo así y no ser ateo. Pero quizás sea parte de su capacidad de generar personalidades muy detalladas. Caeiro esta en contra de racionalizar, en contra de encontrar un propósito mas que existir. Creo que en parte pulsa con la verdad, cuando transmite esa idea. Porque no parece haber un sentido último a existir. De todos modos, creo que es inhumano no darse propósito a uno mismo, aunque sea solamente una excusa para seguir adelante.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Alfonsina Storni: Antología mayor

Alfonsina nació en 1892 en Suiza y murió en 1938 en Mar del plata, fue una poetisa argentina.
Esta antología de Hiperión, ademas de ser linda de vista, tener buen papel como siempre tiene Hiperión, es una buena selección y como no hay traducción (que en general son buena, sobretodo en poemas de estilo mas épico, menos personal, donde los modismos españoles no se notan tanto)ya que Alfonsina escribía en castellano, bueno hacen de esta antología una que vale la pena.
Alfonsina a aveces no me llega con sus poemas, Borges decía que era una chillona, yo no creo eso, hay algunas composiciones suyas muy hermosas, como este poema:
LA VÍA LACTEA
Blanco polen de mundos, dulce leche del cielo
¡Quién fuera una gigante mariposa divina
Para hundir la cabeza en aquella tu harina
Impalpable y libarte como a cosa del suelo!
Ya de nuevo en los ojos quema la primavera,
Mas mi pasión humana yace, roto el peciolo,
Y agotada mi alma está el mundo tan solo
Que camino y retumban mis pasos en la esfera.
Y en las noches nevadas, cuando a pesar de quietos
Siento moverse arriba los blancos esqueletos
De las estrellas muertas, me acomete como un
Deseo de los cielos, y no sé qué ofreciera
Porque sobre mi frente miserable cayera
Una gota tan sólo te la leche de Juno.
A veces pienso que Alfonsina se excede un poco con decoraciones, me hace acordar a algunos manteles, tortas de abuela y estantes y cosas rosas, abunda en ideas muy recargadas, como rosas, flores, mariposas, diamantes, miel, pulpa, leche, dulzura, topacios, oro, etc. Eso no hace que sus poemas no sean buenos, a veces trágicos y otros trascendentes.
Alfonsina tuvo algunas desgracias, quedo embarazada y tuvo su hijo soltera en uan época donde estaba mal visto, era fea, pero componía versos, bellos por cierto, que se publicaban en diarios dignos como La Nación. Nunca tuvo mucha suerte con sus amores, se enamoraba y no la correspondían o la dejaban. Es interesante este poema suyo que es casi una premonición:
PRESENTIMIENTO
Tengo el presentimiento que he de vivir muy poco.
Esta cabeza mía se parece al crisol,
Purifica y consume.
Pero sin una queja, sin asomo de horror,
Para acabarme quiero que una tarde sin nubes,
Bajo el límpido sol,
Nazca de un gran jazmín una víbora blanca
Que dulce, dulcemente, me pique el corazón.
Trsitemente su poema se volvió realidad y enfermó de cáncer, su muerte me hace acordar un poco a la de Horacio Quiroga, que sabiendo que estaba enfermo también se suicidó, antes publicó este poema:
VOY A DORMIR
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas: bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...
Y en un acto infinitamente poético fue al mar y dejó que las olas la devoraran, así después le escribirían canciones.
Catulo: Poesía completa

Cayo Valerio Catulo nació en 87 ac y murió en 57 ac, así que vivió 30 años. De Catulo sobrevivieron muchos de sus poemas, 116, francamente no se si su obra fue aun mas extensa y se haya perdido algo, es probable.
Esta edición de Colihue es muy buena, tiene un precio razonable, es bilingüe y la traducción es buena, el papel es amarillo y bastante grueso, lo que compensa las tapas blandas, que ademas son innecesarias porque es un libro normal de 350 páginas. Existen, que yo sepa, tres otras ediciones decentes, por lo menos en Argentina. Esta la edición de Hyperión, colorada, de muy buen papel, también bilingüe y en general linda; esta la de Gredos de traducción mas española, mas cara, en formato tapa dura y clásico y con un estudio crítico mas elaborado ; finalmente la de losada, también bilingüe (creo)pero que divide en dos libros las obras de Catulo. Como las traducciones de Hyperion y Gredos son en español y son libros mas caros, me incliné por colihue, que ademas de ser traducido por argentinos, tiene la ventaja de reunir todas las obras en un solo tomo. El hecho de que sea bilingüe siempre es lindo, uno puede leer latín y escuchar como suenan las palabras, por supuesto en caso anterior de Safo, como es griego antiquísimo, bueno es dudosa la utilidad que un lector común pueda darle.
Catulo al igual que su antecesor Calímaco, escribe, en general, poemas personales, el lado épico o heroico, los dioses, quedan reducidos a referencias clásicas de virtudes, propiedades o rasgos, mas no son centrales en sus poemas. Catulo es un poeta que puede leerse sin esfuerzo, es sorprendentemente moderno, es guarango, algo vanidoso, hedonista y fanfarrón, lo cual lo hace mucho mas interesante y divertido que otros poetas de su tiempo. Catulo como Safo hace una poesía personal, centrada en sus amores y desamores, en sus enemistades, amigos, en fin una poesía pasional. Ahora, Catulo tenía gran admiración por Safo y mucho de lo que sabemos de ella se lo debemos a el - de hecho hay un poema de Catulo que a todas luces parece una traducción del griego de Safo - es por esto que Lesbia fuera el sobrenombre de su amante, Clodia Metelli, una mujer mas grande que el, casada con el gobernador de Galia cisalpina, pero no por eso menos linfómana. Catulo se enamora profundamente y le dedica varios de sus mejores poemas. Pero Catulo tiene también otras amantes y hasta amantes varones.
Por otra parte desprecia a sus enemigos, entre los cuales esta Julio César y un servidor suyo al cual insulta recurrentemente, satiriza a otros conocidos y se enoja con la misma facilidad que halaga a sus amigos, habla de culos de pijas, de incesto, de putas, etc. Por eso con mis amigos siempre decimos Catulo chupame el culo, por lo guarango que era !. Eso no quiere decir que no pueda ser poético.
Este creo es el mejor poema que le dedico a Lesbia:
Vivamos y amemos, Lesbia mía,
y los rumores de los ancianos más severos
todos nos importen un bledo.
Los soles pueden morir y regresar:
nosotros, una vez que muera nuestra breve luz,
deberemos dormir un única noche perpetua.
Dame mil besos, luego cien,
luego aún otros mil, luego cien.
Luego, cuando muchos miles hayamos hecho,
perderemos la cuenta para no saberla
o para que ningún malvado pueda dañarnos
cuando sepa que son tantos los besos
El tema de darse muchos besos para que nadie sepa cuantos se dieron es porque en esa época se creía que si uno sabía el numero exacto de algo uno podía influir, y en esta caso ejercer una suerte de maleficio o envidia. La imagen de los soles que mueren es es triste por la muerte, pero ese sabor astronómico de noches y soles, mas los besos sin cuenta lo hace realmente muy lindo.
Después hay otros poemas de los que hablé antes, los guarangos:
Por favor, mi dulce Ipsitila,
mis delicias, mis encantos,
ordéname que vaya a hacer la siesta contigo,
y si lo ordenas, ayúdame con esto:
que nadie cierra la hoja de la puerta
ni quieras irte afuera;
quédate en tu casa y prepárate
para nueve cogidas seguidas conmigo.
Por cierto, si vas a hacer algo, ordéname de inmediato,
pues después del almuerzo estoy acostado boca arriba
y, satisfecho, perforo la túnica y el manto.
Este, es probablemente mi favorito entre los guarangos:
No he decidido, así me asistan los dioses, qué responder,
si a Emilio le olería la boca o el culo.
Ni está más limpia esta ni más sucio aquel,
pero sin embargo el culo es mejor y más limpio
pues no tiene dientes. La boca tiene dientes de un metro,
encías, por cierto, de carromato viejo,
sin contar la risa que recuerda,
la concha dilatada por el calor de una mula que orina,
¿este se acuesta con todas y se hace el encantador,
y no lo mandan al molino y al asno?
Y si alguna lo toca ¿ no pensaríamos que ella puede
lamer el culo de un verdugo enfermo?
No me empeño demasiado, César en tratar de complacerte,
ni en saber si eres hombre blanco o negro.
Eres muy hombre, Nasón, y no es muy hombre el que
te penetra: Nasón, eres también muy maricón.
Pero no todo es guarangadas:
Odio y amo. Quizás preguntas por qué hago esto. No se, pero siento que sucede y me torturo.
Si tus ojos de miel, Juvencio,
alguien me permitiera sin cesar besar,
los besaría sin cesar hasta trescientas mil veces,
y nunca me parecería estar satisfecho,
ni aun si más tupida que las espigas maduras
fuera nuestra cosecha de besos.

Catulo es quizás mi poeta latino preferido, no solamente porque se puede leer sin cuidado, porque a veces es desopilante, y otras trascendente, sino porque no tiene esa rigidez heroica que otros poetas tuvieron, y que vuelven, si bien loables, menos placentero leerlos, menos probable identificarse. No se sinceramente que gentil sacerdote salvó sus poemas de ser quemados por escandalosos, me cuesta imaginar como hicieron todos esos poemas de difamación, con alusiones a incesto y amor homosexual para superar la edad media, sin duda su renombre lo hizo posible, pero también hubo algo de suerte que pudiera sobrevivir a 16 siglos de cristianismo, por eso para nuestra alegría su poema, carmen I Por eso guarda para ti lo que haya en el librito,/ cualquier cosa que sea; y que este, oh virgen protectora,/ más de un siglo perenne. se cumplió.
domingo, 15 de agosto de 2010
Safo: poema y fragmentos completos

Hoy escribiré sobre poema y fragmentos completos,un pequeño libro de 188 páginas, que reune los fragmentos y el único poema que ha llegado a nuestro tiempo de la poetisa Safo. La edición limitada por la naturaleza del proyecto pato-en-la-cara, de naturaleza temporal, fue traducida por Bárbara Belloc y Alcira Cuccia, en un excepcional trabajo de filología y a pesar de no ser una edición bilingüe (de poca utilidad para los desconocedores del griego antiguo)como la de editorial Losada, es mas fresca, libre y menos pretenciosa, además la brevedad vuelve legible la nota crítica, que ademas de aburrida puede ser fatalmente larga en otras ediciones, en cambio las tres hojas de datos curiosos es una introducción disfrutable.
Safo -Σαπφώ -, la décima musa según cuenta Platón, fue una poetisa, la mas alta, de la antigua Grecia. Nació en Lesbos, una isla - aun visitada y poblada- del archipiélago de Grecia según dicen entre 650 y 610 antes de cristo y murió en 580. Esperemos por los dioses que haya vivido, como ene primer caso 70 años y no como en el segundo, 30. Se dice que fundó una sociedad de servidoras de las musas, donde componía, enseñaba y disfrutaba de la compañía de otras mujeres y algunos - pocos- hombres jóvenes. Sus amantes, también mujeres, dieron origen a la palabra lesbiana, que de su isla toma nombre. Según los cánones antiguos estaba entre los grandes nueve poetas líricos, escribió a su vez nueve libros,pero solo sobrevivieron algunos fragmentos en citas y tablillas y a pesar de su fama legendaria, nuestros queridos amigos cristianos se encargaron de quemar sus escandalosos poemas. Solo un poema queda completo, así la traducen:
En tu trono soberbio, Afrodita inmortal,
hija de Zeus, urdidora de engaños, te ruego
no quieras subyugar con pena y dolor mi alma,
reina,
sino venir aquí, aun cuando otra vez, lejana
hayas sentido mi voz y me hayas asistido,
abandonando la dorada casa de tu padre para
acudir
cruzando el éter, veloz, en tu carro de guerra
guiado por gorriones, entre alas que se
baten, desde lo alto del cielo hasta la tierra,
negra,
y así, una vez llegada, feliz y sonriente
tu rostro divino, ya me hayas preguntado
por qué sufro, por qué te llamo
ahora,
y qué es lo que mi alama tan intensamente ansía:
¿A quien debo persuadir de aceptar tu amor?
¿Quién te desdeña,
Safo?
Porque si huye de ti muy pronto te perseguirá
si no acepto regalos, los dará
y si no te ama, te amará, aunque no
quiera
Ven ahora ami y alláname el camino
cumple cuanto mi alma anhela ver
cumplidos. Coviértete en
mi aliada
Sus poemas hacen referencias siempre a su diosa, Afrodita y es porque sus poemas son personales, de amor y desdicha, de ausencias y caprichos. En general este tipo de composiciones líricas iban acompañados - sorprendente- de la música de una lira. Belloc dice que se le atribuye haber creado el plectro, una pequeña variante del instrumento, lo cual tiene sentido y es de dudosa veracidad, es mas probable que su mistificación la volviera divinamente merecedora de tal invención, pero en ese caso elogia su escritura. Espero que algún día se encuentren algunas tablillas mas en Turquía o perdidas por algún templo alemán, alguna cita, algún poema mas.
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